AFILANDO LA PLUMA

 

En cierta ocasión un hombre joven llegó a un campo de
leñadores, ubicado en la montaña, con el objeto de obtener
trabajo. Durante su primer día de labores trabajó arduamente
y como resultado, taló muchos árboles.

El segundo día, trabajo tanto como el primero, pero su
producción, fue escasamente la mitad del primer día. Durante
el tercer día, se propuso mejorar su producción. Golpeó con
furia el hacha contra los árboles, pero sus resultados fueron
nulos.

El capataz, al ver los resultados del joven leñador, le
preguntó: “¿Cuando fue la última vez que afilaste tu hacha?”
El joven respondió: “Realmente no he tenido tiempo de hacerlo,
he estado demasiado ocupado cortando árboles”.

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2 Respuestas a “AFILANDO LA PLUMA

  1. Deduzco que en ocasiones, el trabajo que tenemos todos los días nos impide
    tener tiempo para nosotros mismos, para mejorarnos y ser mejores personas.
    Afilar el hacha debe ser tarea cotidiana para ser mejores en un futuro cercano.

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