HE APRENDIDO

 

He aprendido….que nadie es perfecto
hasta que no te enamoras..

He aprendido que….la vida es dura
pero yo lo soy más!!

He aprendido que…las oportunidades no se pierden nunca
las que tu dejas marchar…las aprovecha otro.

He aprendido que…cuando siembras rencor y amargura
la felicidad se va a otra parte.

He aprendido…que necesitaría usar siempre palabras buenas…
porque mañana quizás se tienen que tragar..

He aprendido…que una sonrisa es un modo económico
para mejorar tu aspecto.

He aprendido…que no puedo elegir como me siento…
pero siempre puedo hacer algo.

He aprendido que…cuando tu hijo recién nacido
tiene tu dedo en su puñito…
te tiene enganchado a la vida.

He aprendido que…todos quieren vivir en la cima de la montaña…
pero toda la felicidad pasa mientras la escalas.

He aprendido que…se necesita gozar del viaje
y no pensar sólo en la meta.

He aprendido que…es mejor dar consejos sólo en dos circunstancias…
cuando son pedidos y cuando de ello depende la vida.

He aprendido que…cuanto menos tiempo derrocho…
más cosas hago.

Meditando……

Tres personas iban caminando por una vereda de un bosque; un sabio con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar y, un poco atrás de ellos y escuchando la conversación, iba un joven estudiante alumno de sabio.
Fue entonces cuando el poderoso dirigiéndose al sabio dijo: -“Me han dicho en el pueblo que eres una persona poderosa y que inclusive puedes hacer milagros”.

-“Soy una persona vieja y cansada…¿como crees que yo podría hacer milagros? respondió.
-“me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos… esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso”.
-“¿te refieres a eso?… Tú lo has dicho, esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso… no un viejo como yo.. Esos milagros lo hace Dios, yo solo pido se conceda un favor al enfermo o para el ciego y todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo.
-yo quiero tener la misma fe para realizar los mismos milagros que tú haces… muéstrame un milagro para poder creer en tu Dios.
Ante la insistencia de aquel hombre poderoso, el sabio acepto mostrarle tres milagros. Y así, con la mirada serena y sin hacer ningún movimiento le preguntó:
-¿Esta mañana volvió a salir el sol?
-Si, claro que sí.
-Pues ahí tienes un milagro… el milagro de la luz.
-No, yo quiero ver un verdadero milagro, oculta el sol, saca agua de un piedra… mira, hay un conejo herido junto a la vereda, tócalo y sana sus heridas.
-¿Quieres ver un verdadero milagro? No es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días?.
-¡Si! fue varón y es mi primogénito.
-Ahí tienes el segundo milagro, el milagro de la vida.
-Sabio…tu no me entiendes, quiero ver un verdadero milagro.
-¿Acaso no estamos en época de cosecha?, ¿no hay trigo y sorgo donde hace solo unos meses había tierra?
-Si, igual que todos los años.
-Pues ahí tienes el tercer milagro…
-Creo que no me he explicado, lo que yo quiero…
Sus palabras fueron cortadas por el sabio, quien convencido de la obstinación de aquel hombre y seguro de no hacerle poder comprender la maravilla que existe en todo aquello que le había mostrado, señalo:
-te he explicado bien, yo hice todo lo que podía hacer por ti, si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento desilusionarte, yo he hecho todo lo que podía hacer.
Dicho esto, el poderoso terrateniente se retiro ,muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba. El sabio y su alumno se quedaron parados en la vereda. Cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos como para ver lo que hacían el sabio y su alumno, el sabio se dirigió a la orilla de la vereda, tomó el conejo, sopló sobre él y sus heridas quedaron sanadas; el joven estaba algo desconcertado:
-Maestro te he visto hacer milagros como este casi todos los días, ¿Por qué te negaste a mostrarle uno al caballero’
-lo que buscaba el no era un milagro, sino un espectáculo, le mostré tres milagros y no pudo verlos. Para ser rey primero hay que ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno… no puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día.

HOMBRE QUE MIRA MÁS ALLÁ DE SUS NARICES

Hoy me despierto tosco y solitario
no tengo a nadie para dar mis quejas
nadie a quien echar mis culpas de quietud

sé que hoy me van a cerrar todas las puertas
y que no llegará cierta carta que espero
que habrá malas noticias en los diarios
que la que quiero no pensará en mí

y lo que es mucho peor
que pensarán en mi los coroneles
que el mundo será un oscuro
paquete de angustias
que muchos otros aquí o en cualquier parte
se sentirán también toscos y solos
que el cielo se derrumbará
como un techo podrido
y hasta mi sombra
se burlará de mis confianzas

menos mal
que me conozco

menos mal que mañana
o a más tardar pasado
sé que despertaré alegre y solidario
con mi culpita bien lavada y planchada
y no solo se me abrirán las puertas
sino tambien las ventanas y las vidas
y la carta que espero llegará
y la leeré seis o siete veces
y las malas noticias de los diarios
no alcanzarán a cubrir las buenas nuevas
y la que quiero
pensará en mi hasta conmoverse
y lo que es muchísimo mejor
los coroneles me echarán al olvido
y no solo yo muchos otros tambien
se sentirán solidarios y alegres
y a nadie le importará
que el cielo se derrumbe
y más de uno dirá que ya era hora
y mi sombra empezará a mirarme con respeto

será buena
tan buena la jornada
que desde ya
mi soledad se espanta

MARIO BENEDETTI