SOLTANDO LA ULTIMA AMARRA

am044.jpg

Entro en casa y tirando la mochila al suelo fue a sentarse en el sofa. – Estoy agotado – penso, tantos y tantos kilometros para nada . De nada habian servido todos los esfuerzos de los ultimos dias, no habia conseguido su proposito, aunque ahora , visto lo visto, quizas no habia sido tan buena idea, quizas habia hecho mas mal que bien. Quizas.

Sin embargo – siguio pensando- habia hecho lo que en su conciencia tenia que hacer, lo malo era eso, que era en su propia conciencia…. y duro…muy duro partir de nuevo con las manos vacias…sabiendo lo que ocurriria en los proximos meses.

No , no era justo, ni mucho menos, una vez mas la vida le habia demostrado como nos empeñamos en destruirnos, en herirnos donde mas daño nos hace… en el corazon.

Llego con la ilusion de ser ese apoyo que nos  hace recapacitar y salir a flote, pero no, no pudo ser, no hay peor naufrago que el que no quiere ser salvado . De nada habian servido todas las palabras , todos los gestos , las miradas… de nada.

Se recosto en el sofa y encendio un cigarro y recordo un dia ya lejano, unas palabras que ella le habia dicho.

 – Sabes – cuando uno se hunde, cuando se pierde de vista la realidad y andas perdido, desorientado ….. no te ves a ti mismo, piensas que no eres tu… entonces es cuando necesitas un espejo que te haga ver la realidad. – Ya – habia contestado el – pero…. ¿ quien quiere ver la realidad, pudiendo vivir en el pasado?

Anda – ven – le dijo ella, poniendose de pie delante de el, dejame ser tu espejo y mirate a traves de mis ojos.

Unas lagrimas pugnaron pos salir de sus ojos, recordando que en un ultimo y desesperado esfuerzo, el le habia repetido esas mismas palabras.  Pero fue inutil…. e injusto. No cedio. Ni un apice.

Y alli la dejo intentando hacer del olvido una manera de ser y de la soledad un remedio contra los recuerdos.

Suspiro, el techo de la habitacion se habia convertido en una pantalla de cine, sobre el cual pasaban las ultimas imagenes de ella…. un abrazo y unas manos que se separan …fueron como la ultima amarra… en un viaje cuyo destino final el ya conocia.  Y ella tambien.
 

Anuncios